AGRO-GESTIÓN  


Gastos de estructura y administración

Los gastos de estructura, o indirectos, son aquellos que un establecimiento tiene sin importar qué actividades realiza, o en qué superficies se realizan. Aunque se decida sembrar más o menos hectáreas o engordar más o menos cabezas de ganado, esos gastos de estructura habrá que pagarlos, ya que se originan mayoritariamente por el mero hecho de mantener el establecimiento en condiciones de producir y con los impuestos al día. Al no estar vinculados con la producción, el nivel de estos gastos no pasa por el nivel tecnológico ni las condiciones en las que se produce, sino más bien por la forma más o menos eficiente en que está organizado un establecimiento y la forma de administrarlo. Es decir que los gastos de estructura son, por lo menos en parte, controlables. Por supuesto, para controlarlos hace falta, primero, conocerlos. 

Se pueden reconocer gastos de estructura particularmente altos y otros particularmente bajos en dos extremos, pero no existe un determinado nivel que es el nivel de gastos de estructura por excelencia, aunque es posible hacer comparaciones con otros establecimientos, y usar ciertos valores corno orientativos para saber dónde estamos parados. Sin embargo, es fundamental recordar que cada establecimiento tendrá sus propios gastos de estructura, más allá de cualquier comparación con cualquier otro establecimiento. Ello porque cada establecimiento está organizado y administrado a su manera, y porque la forma de contabilizar ciertos gastos no es la misma para todos. 

Algunas consideraciones generales 
Antes de pasar al análisis de los gastos de estructura, es conveniente hacer algunas consideraciones generales que ayudarán a interpretar mejor los números que se presentan. 
Los gastos de estructura son un conjunto de gastos, que frecuentemente se calculan como los gastos de administración más los gastos generados por el establecimiento como unidad productiva (y no relacionados con ninguna actividad en especial) más los impuestos. 
Entre los gastos de administración figuran los honorarios y la movilidad del administrador, los honorarios del contador, y los gastos de oficina y comunicaciones, mientras que entre los gastos 'del campo' se encuentran el sueldo del encargado y demás personal de estructura (cocinero, parquero, cte.), la movilidad del campo (combustible, mantenimiento, seguro, impuestos, cte. de la/s camioneta/s), el pago de electricidad, gas y teléfono, el asesoramiento técnico y la conservación de mejoras. En cuanto a los impuestos, dependiendo de la zona habrá o no tasa vial, pero el impuesto inmobiliario, a los bienes personales y a las ganancias le corresponden a todos. Además, hay gastos menores como gastos bancarios, aranceles a asociaciones de productores, y otros que se agrupan en 'Varios'. 
Un factor importante en la determinación de los gastos de estructura es el tamaño del establecimiento. Hay gastos que se diluyen con la escala, y otros que no. El impuesto inmobiliario, en $/ha, será el mismo independientemente de la superficie del establecimiento, mientras que los gastos de teléfono, por ejemplo, suelen aumentar menos que proporcionalmente con la superficie. Inclusive, hay gastos que pueden diluirse con la escala en determinado rango de superficies y luego registrar un 'salto' a partir de determinado número de hectáreas (como por ejemplo el personal de estructura), presentando así una curva escalonada en función del tamaño del establecimiento. Por todo esto, los gastos de estructura entre establecimientos tiene sentido solamente si la superficie es similar, y si están ubicados en zonas parecidas. 

La composición de los gastos de estructura 
Dentro de los gastos de administración, los honorarios del administrador son el componente mayor en todos los casos, mientras que dentro de los gastos del campo el encargado suele tener el porcentaje mayor, aunque en algunos casos la conservación de mejoras es el rubro de más peso. 
En un planteo productivo menos complejo puede redundar en gastos de estructura menores. Esto no invalida la definición de los gastos de estructura como independientes de las actividades que se realizan, ya que el planteo productivo suele ser función de la ubicación geográfica (que determina los suelos, el clima y los mercados con los que se produce), más allá de las decisiones empresariales que se tomen. 

La asignación entre actividades 
Para el cálculo del margen neto de cada actividad es necesario distribuir los gastos de estructura, que en realidad no son imputables a ninguna actividad en particular. Para ello hay varios criterios. Se pueden distribuir por superficie, en base al ingreso bruto de cada actividad, en función del tiempo que se dedica a cada actividad, etc. En realidad, cada criterio tiene sus pros y sus contras, y se aplica mejor a ciertos rubros de gastos y peor a otros. 

Finalmente, cabría preguntarse cuál es el peso de los gastos de estructura sobre la empresa en su conjunto ya que cuanto más se lleven los gastos de estructura, una vez pagados los gastos directos, menos quedará como resultado de la explotación. Por eso, siempre será  bueno tener los gastos de estructura bajo control. 

Ing. Ernesto Romero
agrobit.com

 

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