Criadero
de Codornices
Oscar
Najles, dueño del Criadero de Codornices "Puerto
Viejo", comentó a agrobit.com sobre sus inicios en el
emprendimiento y las dificultades a causa de las situaciones de
crisis económica que atravesó nuestro país y sobre sus
perspectivas en los mercados actuales.
¿Como fue su inicio en el
emprendimiento y cuales fueron las
dificultades principales?
En principio esta granja
está en funcionamiento hace
aproximadamente 8 años, es un emprendimiento que he desarrollado después
de varios años de dedicación en la actividad agropecuaria, en la
Dirección de empresas, es decir, gerenciaba empresas
agropecuarias.
Hacía
un tiempo que teníamos un
proyecto, hasta que un buen día decidimos encararlo, yo quería dejar un
poco de viajar por todo el país y quedarme en un lugar donde pudiera vivir y desarrollar el
proyecto de una granja integral.
Tal
proyecto nace tras un análisis
de la situación macroeconómica. Yo tenía un
campo de cría y algunos campos alquilados donde hacia invernada,
hacienda y algo de agricultura, pero la situación tan famosa
de la globalización que desde hace 10 o 12 años se empezó a
hacer notar
y, que en ese tiempo pensábamos que estaba muy lejos, que no iba
a llegar nunca; pero considere que no era tan así y que,
evidentemente, esto significaba que desaparecía el espacio para los
emprendimientos tradicionales agropecuarios para las pequeñas y
medianas empresas. Había que irse a lo intensivo o cambiar de
profesión.
Así fue come tome la decisión de vender el campo de
cría y comprar esta chacra próxima a Río Cuarto ya que los
chicos irían a la Universidad Nacional, mi esposa que es
profesional podía seguir trabajando y, además,
consideramos que Río Cuarto es punto estratégico dentro de la región, la
provincia y el país, porque estamos sobre rutas nacionales, con todos
los servicios, con todos los medios de comunicación, en
definitiva, era un lugar bueno para desarrollar un emprendimiento
de tipo intensivo.
El proyecto en sí era bastante amplio,
consistía en el montaje de una fábrica de dulces, quesos
artesanales; más la producción de pollos orgánicos o
ecológicos, de una calidad especial y un criadero de codornices.
Este
proyecto fue elaborado, analizado y, después, cuando todo estuvo
armado, lo que hacía falta era una cantidad de dinero importante.
Tramitamos
unos créditos que oportunamente estaban en el sector agropecuario
para la pequeña y mediana empresa a FINAGRO, el ente que regulaba
esto y que dependía de la Secretaria de Agricultura de La Nación
a través de Banco Nación y el Ministerio de Economía. El
proyecto, que ya estaba en funcionamiento, fue
aprobado.
Habíamos
empezado con la producción de pollos de calidad óptima, apuntando
a un pollo orgánico. Nos inscribimos en una certificadora
de alimentos orgánicos y, por la situación propia, lamentablemente,
de nuestro país, en el que se dan cambios de la noche a la
mañana, en el año ´94 cuando ya estaba otorgado el crédito, aprobado el proyecto por la
Secretaria de Agricultura de la Nación, vino el famoso efecto
Tequila y desapareció toda el dinero que había para este tipo de
emprendimientos.
Nosotros estábamos bastante seguros, ya
estaba funcionando la producción de pollos orgánicos, estábamos gastando o invirtiendo a cuenta y
tuvimos que seguir con una sola actividad que era la que podíamos
medianamente desarrollar; así fue que continuamos criando pollos
de muy alta calidad, que hacía ya dos años que lo estábamos
haciendo y teníamos una demanda extraordinaria, para lo cual no alcanzaba
lo que producíamos.
Animados por
esa demanda, incrementamos un poco más
la producción sin ninguna ayuda crediticia, sino mediante un
esfuerzo privado y, lamentablemente, en el año ´95 en la
provincia de Córdoba se produjo una nueva crisis económica
tremenda, momento en el que se crea la plata cordobesa (Cecor). La
gente se queda sin dinero y, obviamente, como el producto que nosotros vendíamos era un
pollo un poco más caro que el convencional, empieza a bajar el
consumo.
Entonces, de repente, nos encontrábamos
que teníamos tres camadas de producción adentro y se había
vendido solo un tercio.
Todo
esto hizo que tuviéramos que empezar a
replantear un poco más las cosas, porque evidentemente así no
iban a poder continuar ya que además, en ese momento, entró el pollo de Brasil a un precio
sumamente bajo. Fue así que tome la decisión de
poner en marcha lo que no había puesto en un principio, el
criadero de codorniz, porque
era tan importante la demanda que teníamos con los pollos, era
algo que funcionaba tan bien, un producto tan bien logrado
que había decidido dejar lo de las codornices para más adelante...,
y había llegado el momento.
Hice un estudio de mercado, de factibilidades,
básicamente en la cuidad de Córdoba por una cuestión de
cantidad de habitantes y ahí, tome la decisión de iniciarme con
un planten más o menos importante, porque en Córdoba no había
vendedores de huevo de codorniz, o bien, había
muy pocos y la oferta era muy irregular.
Hable con las cadenas de
supermercados y todos estuvieron realmente muy interesados en que
alguien les proveyera con continuidad y calidad, y así fue que me anime a
iniciarlo.
A fines del ´95 pusimos en marcha el
criadero de codornices que es a lo que, actualmente, nos dedicamos
exclusivamente. Tuvimos todos los
abatares propios de un emprendimiento en el cual, uno no tenía
mucho conocimiento ni experiencia, pero se fue todo corrigiendo y armando
en función de hacer un criadero integral.
Empecé
con 4000 ponedoras, antes del año, pusimos un plantel de
producción de huevos fértiles, compramos incubadoras y, hoy en
día, producimos el bebe para vender pichones, ponedoras.
A la par
de ello, cuando empezamos a criar, aparece el macho, ya que nacen mitad
hembras y mitad machitos; normalmente todos los criaderos del
país, al macho lo descartan cuando se sexa a los 15 o 18 días,
lo sacrifican y lo tiran. A mí me pareció una barbaridad porque
pensaba que no podía ser que una carne con la calidad que tiene la
codorniz no se pueda recriar para vender, que no cierre el
número de alguna forma para que sea accesible a un cierto consumo,
ya que tampoco es tanta la cantidad que uno puede llegar a
producir.
Así fue que
comencé a guardar el macho, a recriarlo y faenarlo. En aquel
momento yo tenía un matadero que estaba hecho bajo normas de la
Ley Federal de Carne que estaba aprobado por Bromatología de Río
Cuarto para la faena de aves, así que ahí mismo, lo puse en
funcionamiento para faenar codornices y esto hizo que uno empezara
a avizorar un mercado que era bastante interesante.
Mercados
actuales
Hace
aproximadamente cuatro meses tenemos autorizados el matadero que
ahora lo transformé en un frigorífico que hoy es el único del
interior del país en el que se faenan codornices o, por lo menos, aprobado específicamente para la faena de
codornices. Ya estábamos abasteciendo Río Cuarto porque nuestro
matadero estaba en condiciones y normas para abastecerlo, pero las
reglamentaciones de sanidad de la provincia exigieron que se
transformaba en frigorífico. Así que nosotros presentamos el
proyecto a la Secretaria de Agricultura de la Provincia y el año
pasado, en diciembre, lo aprobaron y empezamos a construir las
partes que le faltaban para que sea un frigorífico como tal.
Hoy en día, seguimos abasteciendo a Río Cuarto y la semana
pasada empezamos a distribuir en las cadenas de supermercados de Córdoba pichones de codorniz eviscerado, deshuesados y congelado
que es la forma en que se presenta. Actualmente, tenemos unos 7 mil
entre ponedoras y plantel de machos en engorde.
Básicamente estamos produciendo huevos,
abastecemos casi toda la cadena de supermercados de Córdoba y de
Río Cuarto. Todo esto va haciéndose paso a paso y se va
creciendo de a poco por ser una cuestión que requiere inversión. Acá todo lo que se produce, se genera, se recicla y se
reinvierte.
El mercado es importante, está vacío, yo no tengo competencia,
y tampoco me asusta porque normalmente la competencia genera
consumo, o sea, que soy prácticamente el único productor de
codornices que está abasteciendo toda la provincia de Córdoba.
Esta es una empresa familiar, estamos
permanentemente en contacto con los mercados que demandan
productos, viajamos entre 7 u 8 mil kilómetros mensuales
para vender la producción. Tengo 7 empleados, algunos full time,
otros por hora o por día.
¿Como
es la rentabilidad?
La
actividad es rentable, pero es algo que se va haciendo despacio,
acá los créditos son ínfimos y por ende el crecimiento es muy
lento, entonces, la rentabilidad por más que porcentualmente sea
importante, el ingreso o el monto de facturación es relativamente
chico.
Lo importante es facturar, si yo tengo una
rentabilidad del 25% y facturo mil pesos, coloco en mi bolsillo
250$, que es una excelente rentabilidad, o sea, que para que
viva una familia con varios miembros, tendrá que
facturar como mínimo 15 o 20 mil pesos mensuales, entonces, es
una cuestión cuantitativa.
Yo prefiero tener una menor
rentabilidad y una mayor facturación, que creo que es donde debe
apuntar un emprendimiento o empresa; o bien, eficientizas los recursos,
la producción, el manejo de la economía interna, y entonces, la
rentabilidad también se hace más eficiente.
Nosotros lo
que producimos lo vendemos todo con buena rentabilidad, lo que
sucede es que la facturación es reducida por lo que vendemos;
entonces, estamos apuntando a llegar a tener 25 0 30 mil ponedoras
que significará tener un ingreso para nuestros requerimientos y
necesidades que nos de tranquilidad.
¿Cual
es su situación actual?
Actualmente hemos
pedido un crédito que con mucho trabajo lo hemos conseguido a
través del Banco Nación, es una línea relativamente nueva para
el sector agropecuario.
Ese dinero va destinado a: I) mejoras que hay que hacer sobre
detalles exteriores que le faltan a la Planta frigorífica; II) una fabrica de jaulas que
estamos montando para nuestras necesidades y para vender; III) mejorar
nuestra fabrica de producción de alimentos balanceados, ya que la
que tenemos es demasiado pequeña lo que hace que no sea
eficiente, también para nuestros requerimientos y para vender un
producto de buena calidad que poco hay en el mercado; IV) estamos ampliando los espacios que teníamos para los planteles
producción, habilitando un nuevo galpón que va a ser para
aproximadamente 10 o 12 mil ponedoras y, posteriormente, vamos a habilitar
otro que va a ser para recría de machos para faena, con lo cual
vamos a estar llegando a los 15 o 18 mil animales en producción,
eso ya se arrima un poco más a lo que quiero lograr.
Con
la codorniz, hay varias formas de plantearse la producción: como
una producción de autoabastecimiento para tener los huevitos que
me hacen falta para mi casa, o podes tomarla como un ingreso más
a la par de otro, ya que un planten de 200 codornices no lleva
demasiado trabajo ni tiempo y si tenes la habilidad de vender la
producción, de esas 200 o 300 codornices, te puede ingresar de
bolsillo 100$ o 200$ mensuales, con una inversión, para esa
cantidad, de no más de mil pesos y que en menos de un año
recuperas todo el capital invertido.
Los
microemprendimientos son cosas múltiples, hay que desarrollar
muchas cosas micro para que sea una cosa importante porque la
época que la Argentina se podía vivir, viajar y trabajar poco se
termino; hoy creo que lo que hay buscar nuevas alternativas,
diversas alternativas y fundamentalmente, encontrar los nichos de
mercado porque es necesario siempre tener en claro: cual es el mercado, cual
la demanda, cual va a ser la colocación, la
venta y tener espíritu de vender y producir, en lo posible, mejor
que el del lado. Todo lo que uno este desarrollando debe tener
sentido empresarial, por más que sea una cosa chica.
Por
ejemplo, la mayonesa de huevo de codorniz es un nicho que todavía
no está explotado, y que tengo pleno conocimiento de eso. La
producción de una familia que puso una fabrica de producción de
huevo de codorniz, para una cadena pequeña de hoteles de España, les
llevaba la producción en mayonesa de 25 mil codornices y yo a
Córdoba lo abastezco con 5000 ponedoras. Está gente se
fundió porque los agarro la inflación de Alfonsin cuando recién
se iniciaban, y después los agarro la última de Menem y
explotaron, no tuvieron garantía crediticia, ni con la moneda y
tuvieron que cerrar e irse.
Yo
creo que dentro de unos años se va a lograr tener una empresa
más que rentable, de una economía sustentable, poder decir de
esto puedo vivir tranquilo lo que resta, pero con mucho trabajo,
todo se hace un poco en casa porque sino no se hace nada ya que
comprar no se puede. Por ejemplo, para armar el un galpón nuevo
necesito unas 150 jaulas que valen, aproximadamente, entre 50 y 60
pesos cada una, ahí se te van entre 8 y 10 mil dólares en
jaulas; entonces, lo que hago es fabricarla yo mismo.
Más del 50% del valor, es mano de
obra; entonces, vamos a seguir creciendo de esta manera.
En
este país la única manera de seguir adelante es trabajando,
porque los Alemanes, los Americanos, todos los países europeos
son poderosísimos porque han crecido trabajando, nosotros acá,
en cambio, queremos crecer sin trabajar.
¿Como
es el nivel de consumo?
El
nivel de consumo es cero, imagínate que si yo soy el proveedor
más importante de la provincia y tengo solo 6000 ponedoras y hay
2 millones y medio de habitantes, el consumo por capita, es cero. Estamos trabajando para vender, no hay demanda
porque es un producto totalmente desconocido en el mercado. Nosotros
hemos realizado muchas encuestas, evaluaciones potenciales de
consumo y realmente la gente no lo conoce.
Las
encuestas a puerta de supermercado arrojaron el dato que solo el 0,5% conoce algo el huevo
de codorniz, y el que lo consume es una fracción ínfima, y eso
se ve perfectamente reflejado en el caso propio de que 5000 codornices producen más o menos 10 mil docenas
mensuales y eso es suficiente para abastecer Córdoba. En lo que
estamos trabajando, es en tratar de generar la demanda y esto se
hace a través de marketing y requiere inversión de capital.
Los
Organismo Oficiales no se ocupan para nada de esto, el día en que
realmente tomen clara cuenta de la importancia que tienen los
pequeños y medianos emprendimientos de producciones primarias de
la Argentina, el país despega.
El
potencia de consumo de huevos de codorniz, siendo que la gente no
lo conoce, está en el orden, para abastecer ese potencial que es
de piso, de los 200 y 250 mil codornices. No se hace porque hace
falta dinero, invertir capital, y bueno, no es tan simple ni tan
fácil como las gallinas.
El
huevo de codorniz, se conoció como un producto para copetines,
para gente de clase alta porque es una exquisitez; pero eso es lo
cree la mayor parte de la gente, no la realidad.
La codorniz es producto que se empezó a consumir hace miles de
años. En China se consumía en los palacios como una exquisitez y
terminó siendo reconocido como un producto exquisito de muy alta
calidad.
No
se consume porque, en primer lugar, es un producto que no se
conoce, en segundo lugar porque la gente que lo conoce, no lo
consume porque considera que es muy caro, sin saber cuanto vale;
porque se incorpora, sobretodo, en Argentina hace más o menos 30
o 40 años como un plato exquisito, para mesas especiales, platos
de copetín, etc. Eso hace que esté en un nivel de consumo muy
bajo.
La experiencia
que uno tiene, es que hay mucha gente que consume huevos de
codorniz que no tiene plata y que no vive en un castillo, lo
consume porque sabe de la calidad y de las cualidades que tiene.
El
huevo de codorniz además de ser muy rico y exquisito, sin
quitarle cualidades a lo que es el huevo de gallina porque todos
los huevos son de gran calidad alimentaria; el huevo de codorniz
tiene la particularidad que tiene ácidos grasos insaturados
comparativamente a lo que es el huevo de gallina que tiene ácidos
grasos saturados, por eso, las personas que tienen problemas de
colesterol no pueden comer huevos de gallina.
El
huevo de codorniz que tiene ácidos insaturados no solo que no
daña la salud, sino que ayuda al paso de los otros ácidos grasos
que andan en circulación.
Hay
una cosa que se puesto bastante de moda en los últimos años, que
no hace mucho que se ha hecho popular o que se está publicando,
es el Factor Omega3 que son los AGI. Ahora cualquier producto,
como por ejemplo la leche, suele decir enriquecido con factor
Omega3. Este es un producto que se saca del pescado, creo que del
salmón básicamente, y con el que se hacen unas pastillitas que
son las que toma la gente que tiene problemas de circulación, que
tienen colesterol. El huevo de codorniz tiene Omega3 naturalmente,
sin enriquecer, nadie lo sabe y ese es un elemento de marketing
extraordinario. Nosotros estamos tratando de hacer conocer esto,
mediante folletos que dejamos en los supermercados, pero de una
manera muy lenta porque para una campaña de marketing es
necesario capital.
Científicamente
está demostrado que el huevo de codorniz es el que menos grasa
tiene, la relación respecto al huevo de gallina, el huevo de
codorniz tiene el 0,7% con un nivel de digestibilidad del 98%.
Estos datos si uno los pudiera hacer llegar a conocer en forma
masiva, yo aseguro que el huevo de codorniz se vendería de una
manera extraordinaria, porque es un producto que no es caro, es
exquisito y es sano. Estas son cosas en las que estamos trabajando
dentro del proyecto. Las posibilidades de aumentar el consumo
están dadas, pero hay que trabajar mucho.
En
cuanto a precios, Najles dijo: "en el caso puntual de la codorniz, son altamente
competitivos con los precios de los mercados exteriores. Nuestros
valores son precios que compiten con el mercado Europeo, o sea,
que estamos en condiciones de exportar una producción primaria
como puede ser el huevo o la carne de codorniz; pero lo que sucede
es que para abrir un nicho en el mercado Europeo, para arrancar
con una muestra de la mercadería necesitas un plantel de 50 mil
ponedoras, entonces, ahí es donde tiene que apuntar la asistencia
crediticia del Estado, además, porque somos un país
agroganaderos, entonces, tendríamos que ser exportadores
agroganaderos o agroindustriales".
Balussi,
Karina
Agrobit.com
Otros artículos de interés
La cría intensiva de
codorniz japonesa para huevos es una opción acertada si se desea
invertir poco capital para obtener buenas ganancias en un tiempo
relativamente corto. Ver.