Estrategias: El punto de
equilibrio
El campo tiene la particularidad que es casi única
en el mercado: en casi todos los casos es posible elegir entre varias
alternativas de producción, inclusive entre varias formas de encarar una misma
producción. Ahora bien cuando el productor toma alguna o algunas
decisiones, ¿sobre que base las realiza? En la gran mayoría de los casos,
empujado por su propia experiencia, comentario de otros productores, artículos
leídos en revistas. El acierto en este tipo de decisiones se miden después y
por los resultados obtenidos: a buena producción y buen precio, elegí bien, si
se da la opción contraria me equivoqué. La evaluación posterior de lo
decidido, en una producción que generalmente es estacional, puede parecer unas
veces un boletín de calificaciones y otras veces un epitafio.
¿Qué hacer?
La solución pasa entonces por la estrategia, que como todos sabemos, es una
actividad previa y posterior a los hechos. Y la herramienta para llevar adelante
una visión estratégica de la producción existe y se llama análisis del punto
de equilibrio.
Así vamos a lograr contar con una serie de elementos armados sobre una base
sólida, que nos permita evaluar las diversas alternativas inclusive, la de no
hacer nada.
Los cálculos de los costos de producción no son nada nuevo en el mercado, pero
los que habitualmente se hacen (costeo por absorción) arrastran un pecado
original que los invalida en gran parte. la forma de interpretación y la
aplicación de sus componentes. La solución es la tesis opuesta, conocida típicamente como costeo directo o costeo variable. Esta variante es más simple,
y como se detallará más adelante, hace más sencilla la tarea de interpretar
las alternativas.
Pero vayamos por partes, veamos
primero la idea general, en grandes números y luego analicemos un ejemplo más
detallado.
supongamos que tenemos un establecimiento
agrícola y la opción es sembrar maíz o soja, y que nuestra decisión debe
basarse en un procedimiento concreto. nuestra imaginaria explotación tiene
gastos de sueldos, cargas sociales, impuesto inmobiliario, combustibles y gastos
generales por 36000$ al año. supongamos también que la superficie
potencialmente sembrable es de 500 hectáreas.
La opción de sembrar maíz
implica por hectárea trabajos de contratistas a razón de 45$, semillas por
55$, herbicidas-insecticidas por 25$ y recolección por 40$. el precio de venta
esperado es de 90$/tonelada con un costo de venta del 25% y un rinde de 50 qq.
La opción de sembrar soja implica por hectárea gastos de contratista a razón
de 60$, semillas por 35$, herbicidas/insecticidas por 25$ y recolección
por 35$. el precio de venta esperado es 170$/ tonelada, con un costo de venta
del 15% y un rendimiento de 20 qq.
Desde el punto de vista
tradicional o costeo de absorción, la cuneta que haríamos es la
siguiente:
|
Maíz
|
|
Siembra (45$+ 55$ + 25$)
|
125$ |
|
Cosecha
|
40$ |
|
Gastos de estructura
(36000/500 ha)
|
72$ |
|
Costos por ha
|
237$ |
|
Ingreso por hectárea 50 qq x
9 $/qq x 0.75
|
337$ |
|
Utilidad por hectárea
|
100$ |
|
Soja
|
|
Siembra (60$+ 35$ + 25$)
|
120$ |
|
Cosecha
|
35$ |
|
Gastos de estructura
(36000/500 ha)
|
75$ |
|
Costos por ha
|
227$ |
|
Ingreso por hectárea 20 qq x
17 $/qq x 0.85
|
323$ |
|
Utilidad por hectárea
|
96$ |
Siguiendo un razonamiento
coherente, sembrara maíz es más rentable, siempre y cuando se den dos
pequeños detalles: el rinde esperado y el precio. Con el precio hay
procedimientos, existe un mercado de futuros y sobre todo, de opciones, que
permiten fijarlo. Pero no se puede fijar el rinde y eso empieza a complicar el
análisis tan sencillo que teníamos hasta aquí.
Pero esto no es todo, otro
problema es la inclusión de los gastos de estructura dentro del calculo
distorsiona las apreciaciones. Imagine que siembra trigo costeando por este
método y después soja de segunda. Los gastos de estructura, ¿son solo para
trigo, son de los dos, son mitad para cada uno?.
Una nueva complicación aparece
si quiero hacer proyecciones, o sea calcular el resultado esperado con distintos
rindes y precios, lo que me obliga a recalcular cada caso. Para redondear mis
dificultades no conozco el punto de equilibrio, o sea hasta donde se puede bajar
el rinde y el precio en cada grano sin comprometer las finanzas del
establecimiento.
Todos estos problemas se
solucionan cambiando la metodología de costeo, utilizando el ya mencionado
costeo directo. Lo primero que tenemos que hacer es recopilar todos aquellos
costos que sean fijos, o sea todos aquellos costos en lo que usted va a incurrir
aunque usted no haga absolutamente nada. En el ejemplo que estamos trabajando el
costo es de 36000$ por año y es el costo de estructura disponible para realizar
cualquier actividad posible.
Ahora vamos a calcular el
margen de cada grano en total tomando a modo de ejemplo, el maíz.
|
Maíz
|
|
Siembra (45$+ 55$ +
25$)
|
125.00$ |
|
Cosecha
|
40.00$ |
|
Costeo directo
|
165.00$ |
|
Ingreso por
hectárea
|
337.50$ |
|
margen por hectárea
|
172.50$ |
|
Margen en %
|
51.11$ |
|
Precio neto por
quintal (9.00 x 0.75)
|
6.75$ |
Ahora podemos calcular nuestro
punto de equilibrio, ya que para cubrir todos los gastos de siembra, cosecha,
venta y nuestro costo de estructura, debemos sembrar, como mínimo:
36.000 (costo de estructura)
/ 172.50 (margen por ha) = 209 hectáreas
Podemos conocer el piso de
rinde para 500 hectáreas, que con el mismo precio sería:
costo de estructura + (costo
directo x ha. sembradas) / precio neto x ha. sembradas = 36000 + (165.00 x 500)
/ 6.75 x 500) = 35.11 quintales por ha.
Para el mismo caso el piso del
precio que con el mismo rinde sería:
costo de estructura + (costo
directo x ha sembradas) / ( ha sembradas x rinde x % neto de gastos) = 36000 +
(165.00 x 500) / ( 500 x 50 x 0.75 ) = 6.32$ por quintal.
De estos dos pisos se puede
obtener el margen de seguridad con el que estamos trabajando en este caso.
precio piso / precio actual x
100 = 6.32 / 9.00 x 100 = 70.22%
rinde piso/ rinde esperado x 100 = 35.11 / 50 x 100 = 70.22%
Es decir que podemos aguantar
una baja del 30% en el precio o en el rinde, o perder 150 ha bajo el granizo y,
en cualquier caso, no tendremos ganancias, pero tampoco pérdidas. El mismo análisis puede efectuarse en el caso de soja, logrando un margen $/ha 168, con
un costo directo de 155 $/ha e ingresos netos de 323 $/ha. El punto de
equilibrio se ubica, para nuestro ejemplo en 215 ha, el piso de rinde en 14.06
qq/ha y el piso del precio neto en 13.35$. en ambos casos, el margen de
seguridad de ubica en torno del 70%.
Ing. Ernesto Romero
Agrobit.com