AGRO-GESTIÓN  


El Sistema Agroalimentario del 2000

De cara a un nuevo milenio, la agricultura de producción está abocada a sufrir una serie de cambios espectaculares basados en la globalización económica y en los gustos y necesidades del consumidor y el usuario final de productos agrícolas.

Los consumidores no sólo están cambiando sus hábitos de compra, sino también sus expectativas de calidad, seguridad y otras características de la alimentación. ¿Cómo influyen estas fuerzas en el sector de la producción? ¿Qué cambios acarrea en la explotación agrícola el tener consumidores más exigentes y mercados más globales? Un caso claro es lo que está pasando con la actividad ganadera en los EE.UU. El paso actual a unidades de producción sumamente industrializadas ya está prácticamente concluido en el caso de algunas especies y se encuentra rezagado en otras. 

La avicultura pasó a un modelo industrializado entre los años 40 y 60. La ganadería de engorde se sumó a la industrialización durante los años 60 y 70 con el feedlot. Las industrias lechera y porcina se encuentran en pleno cambio y su transición deberá producirse hacia el 2010.

En este marco, la industria vacuna de cría ha sido la menos afectada por la industrialización y es necesario encontrar tecnologías que puedan aumentar sensiblemente la productividad de las vacas de cría mediante el confinamiento y la gestión intensiva. Estos procesos de industrialización han progresado con más rapidez en EE.UU. que en Europa.

La industrialización de la producción significa un cambio a unidades de producción de gran escala. Emplean una tecnología y gestión normalizadas. El tamaño y la normalización son características importantes a la hora de reducir los costos de producción y criar animales más uniformes que satisfagan las especificaciones del productor y las necesidades del consumidor, tanto en características específicas de producto como en las cuestiones de seguridad alimentaria.

En tanto, las actividades más pequeñas que no estén asociadas a un sistema industrializado tendrán cada vez más dificultades para llegar a economías de escala y acceder a la tecnología necesaria para ser competitivas, salvo quizás en mercados nichos. No obstante, estas explotaciones más pequeñas pueden permanecer en la producción durante varios años, en el caso de emprendimientos con escaso endeudamiento y mano de obra familiar.

Hoy en día, la producción porcina industrializada es práctica corriente en la mayoría de las empresas en expansión. En muchos casos, este modelo industrializado de producción y distribución ha albergado empresas de escala mucho mayor. En 1988, aproximadamente el 5% de la producción porcina total estaba en manos de las 40 empresas más grandes mientras que en 1996, las 40 empresas más grandes produjeron aproximadamente el 31% de la carne porcina estadounidense.

Los adelantos tecnológicos combinados con las presiones continuas por controlar los costos y mejorar la calidad deberían fomentar aún más la industrialización del sector. Habrá varias formas de organización y posesión de estos sistemas de alimentación industrializados. Seguramente estas alternativas incluyan alianzas de antiguas empresas independientes, cooperativas de productores e integración vertical.

Producción e información

Está previsto que la gestión de la producción tienda cada vez más hacia la microgestión de cada centro de producción y hasta de cada animal. El cambio estará dirigido por la influencia de la información sobre los factores medioambientales y biológicos que afectan a la producción. Su propósito: minimizar los costos y mejorar la calidad del producto.

Se ampliará enormemente la cantidad de información disponible sobre los factores que afectan al crecimiento y al bienestar de los animales. Los ejemplos incluyen el tratamiento médico por animal en lugar de por grupos enteros o lotes, la alimentación nutritiva en función de la genética específica, el sexo, la edad, la salud y el mercado de consumidores del animal individual y un ajuste continuo del entorno ambiental, incluidos ciertos factores como la temperatura, la humedad, la circulación del aire y los niveles de polvo y gas en los edificios para maximizar los rendimientos económicos.

Se espera que la gestión de la nutrición adapte mejor el suministro nutritivo a las necesidades de los animales individuales. Esto incluirá el acoplamiento de granos específicos a especies individuales y quizás genéticas específicas, conformación corporal, género, fase del ciclo de vida o incluso la utilización final del animal. Se hará más hincapié en la nutrición para minimizar el olor y los niveles nutritivos del estiércol y no tanto en los factores económicos tradicionales, como la eficacia alimenticia y el rendimiento de faena.

Los edificios y el equipamiento seguirán tendiendo hacia una mayor escala para acoplarse al modelo industrializado. Dentro de los edificios, podemos esperar una mejora de los sistemas de supervisión y de control para facilitar la detección de gases, temperatura, humedad y organismos patológicos que pueden afectar negativamente el rendimiento económico de los animales, y corregir los problemas cuando alcancen umbrales críticos. Pueden esperarse más mejoras en los sistemas de limpieza para mantener una mayor salubridad y mejorar las condiciones de los trabajadores y del manejo de los animales.

Cadenas de abastecimiento

La mayor parte de la ganadería y cría de animales formará parte de sistemas alimentarios industrializados hacia el año 2020 en los EE.UU. Estos sistemas abarcan de manera global la producción-transformación-comercialización y están organizados para abastecer productos de consumo con características específicas.

Se aumentará la interdependencia entre las distintas etapas de la cadena alimenticia, se fomentarán alianzas estratégicas, redes y demás relaciones capaces de mejorar la logística, el flujo de productos y la divulgación de información. La competitividad ya no consistirá en compañías individuales que peleen unas con otras para repartirse el mercado, sino que tratará de cadenas de abastecimiento que competirán para lograr una parte del consumo en proteínas animales de los usuarios.

La seguridad alimenticia es un factor importante en la formación de cadenas. Un medio para controlar el riesgo de la seguridad consiste en supervisar los procesos de producción-distribución desde el producto final remontando por la cadena hasta la genética. Un sistema de identificación combinado junto a procedimientos de garantía de la calidad HACCP (Análisis de riesgos y puntos críticos de control) facilitarán el control del sistema con el fin de minimizar las posibilidades de un contaminante alimenticio o de identificar rápidamente las fuentes de contaminación.

Agrobit.com

 

 
 


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Última modificación: Lunes 24 de Octubre de 2005
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