La correcta asignación de
todos los recursos
Con el afán de avizorar
una luz al final del túnel, José Damián Aranguren, productor agropecuario de
Concordia y asesor de más de una docena de pequeños y medianos productores
arroceros y agropecuarios entrerrianos, dice que es indispensable afinar el
gerenciamiento de la empresa, cuyo mal manejo es una de las causas del
endeudamiento del sector.
No sin antes advertir
que "el sector no puede pagar más de un dígito" en concepto de
intereses bancarios, Aranguren destacó que salir del endeudamiento implica
revertir la mala asignación de los recursos, el inadecuado control de los
procesos de producción, la sobreinversión con fondos prestados y un descuido
en el uso de la "calculadora" al momento de hacer las cuentas.
Mapa de
situación
En cuanto a los recursos, el técnico señala
que es preciso complementar actividades de alta renta, asociadas con el alto
riesgo, con aquellas de baja renta, pero altamente seguras: "Mientras las
de alta rentabilidad son las palancas para el crecimiento, no puedo descuidar
las actividades de menos riesgo que me aseguran el presupuesto y me permiten
pagar las cuentas todos los meses".
Aranguren señala que
"difícilmente una actividad eficiente y eficaz arroje pérdidas",
pero sólo "controlando todos los procesos de producción es posible
lograrlo", y agrega que las empresas que progresan cuentan con
"equipos de trabajo, porque la eficiencia depende de los actores, de su
capacitación y la valoración de los puestos de trabajo".
Asimismo, remarca que
"la búsqueda de una mayor escala -que a veces es necesario y otras no
tanto- condujo a una sobreinversión" que potenció los pasivos de la
empresa.
Persiguiendo la
escala, y el aumento de la rentabilidad, y empujados por los avances tecnológicos,
hubo un "avance hacia zonas marginales con emprendimientos de alto riesgo y
dudoso retorno".
El productor con
pasivos "tiene que olvidarse de que con producir ya se solucionan sus
problemas. Toda empresa puede ajustar sus costos fijos, sobre todo los retiros
que suelen ser la parte más importante en las erogaciones", advierte el
especialista, al destacar que en toda empresa siempre existen "agujeros
negros".
Según el productor,
con vistas a futuras mejoras, merece especial mención el asociativismo, cuyas
ventajas son, por un lado, la mejora de escala en la etapa de comercialización,
y por el otro, funciona como inyección de capital al momento de disminuir los
niveles de deuda de una empresa.
"Sin duda, es el
camino del futuro y no hay otro camino, pero para esto es preciso cambiar la
cultura de trabajo y orientarla hacia el trabajo en equipo", aclara
Aranguren tras mencionar algunas de las distintas formas asociativas como el
cooperativismo, la asociación de productores o los grupos de comercialización.
Mientras tanto, y a
la espera de las mejoras macroeconómicas, el asesor aconseja "afinar las
cuentas y sentarse con papel y lápiz", convencido de que "la deuda se
puede bajar".
Fuente: Diario
La Nación (Suplemento Campo)